Las malas noticias golpean las puertas de la Bombonera en la antesala de semanas cruciales. En las últimas horas, Boca fue notificado por la Conmebol sobre la sanción a Santiago Ascacíbar, quien recibió dos partidos de suspensión tras su expulsión en la derrota frente a Barcelona de Ecuador como visitante. Con este panorama, el mediocampista no podrá estar presente en el cierre de la fase de grupos del certamen continental.

La baja del exjugador de Estudiantes representa un verdadero dolor de cabeza para Claudio Úbeda. El volante vio la tarjeta roja de manera directa tras propinarle una patada en la cabeza a Milton Céliz en Guayaquil, y el Tribunal de Disciplina no tuvo contemplaciones. De esta manera, Ascacíbar se perderá las dos "finales" que le quedan al "Xeneize" para buscar la clasificación: no estará este miércoles ante Cruzeiro ni en la última jornada frente a Universidad Católica de Chile.

El mapa del Grupo D y el peligro de las amarillas

La ausencia del volante central llega en el momento más delicado del semestre. Actualmente, Boca marcha tercero en el Grupo D con seis puntos, por detrás de Universidad Católica y Cruzeiro, que lideran la zona con siete unidades. Con el margen de error reducido a cero, el partido frente al conjunto brasileño en la Bombonera este miércoles desde las 21.30 asoma como un duelo a todo o nada.

Para colmo de males, el cuerpo técnico deberá jugar este encuentro con la calculadora en la mano debido al límite de amonestaciones. Leandro Paredes, Lautaro Blanco y Ayrton Costa acumulan dos tarjetas amarillas en la fase de grupos. Si alguno de ellos vuelve a ser amonestado frente a Cruzeiro, quedará automáticamente suspendido y se perderá el partido definitivo en la última fecha.

El "Xeneize" se encuentra ante una encrucijada total en la Libertadores: además de la obligación imperiosa de ganar en casa para acomodarse en la tabla, tendrá que administrar con extrema inteligencia el riesgo disciplinario si no quiere afrontar la jornada final completamente diezmado.